El 25 de agosto pasado cumplí cuarenta años sobre los escenarios, entendiendo que esa es la fecha de la primera vez que me pagaron por tocar, y sólo por ese detalle, fijo ese día como el de mi bautismo profesional. Cierto que en aquellos años yo no lo era, ni tan siquiera aspiraba a serlo aunque era factible vivir de la música si te integrabas en un grupo de los que se movían para conseguirlo; de hecho había mucha gente que no dejaba nunca de tocar, músicos que se consideraban más o menos bien retribuidos.

Por entonces, raro era el pueblo que no contaba con un salón dónde la gente acudía los fines de semana a bailar, por supuesto que con la excusa de entrar en “contacto” con la otra mitad de la especie. En todos esos lugares se hacía necesario contar con un grupo o una orquesta que aportara lo esencial: la música. En la foto de arriba “Handicap”, mi primer grupo, actuando en uno de estos locales de los que hablo (soy el primero por la izquierda). La gente se divertía y sentía mucho aprecio y respeto por lo que el músico representaba, en definitiva, sin él, sencillamente no había música.
En los primeros años 70, comenzaron a montarse por toda la geografía ibérica discotecas, “boites”, se les llamaba. Eran salas enmoquetadas que disponían de una pista delimitada sobre la que se concentraba la presión sonora; a su alrededor zonas provistas de sillones acolchados bajo luz de penumbra que propiciaba el anonimato,y con ello el deseo, mucho más esencial que la música misma. Los dueños de aquellas salas comenzaron a descontar músicos pues no tenía sentido contratarlos para hacer lo que ya hacía el tocadiscos. Ahí comenzó el drama para miles de profesionales de la música. “Siempre mendigando un sitio para tocar…”
Con la llegada de la democracia, tampoco se arreglaron las cosas. Ningún poder articuló ley alguna que obligara a poner músicos en las salas donde la música fuera el reclamo fundamental. Y hubo que aceptar que la batalla definitivamente estaba perdida: músicos apartados por la música enlatada, ese era el titular. Cuando regresé del servicio militar, “Handicap” había optado por refugiarse en Galicia dónde, al parecer, aún había cancha para hacer “bailongos”. Yo no acepté eso porque para la mí la música era otra cosa y no me veía procurando ruido de fondo sólo para que la gente bailara sin mirar al escenario.
Cuando una tarde de la primavera del 74 José Luis Jiménez me llamó a casa, ya tenía claro que mi camino a seguir iba a ser otro bien distinto. Y lo fue, ya lo creo. Asfalto hizo que pudiéramos soslayar las penurias del músico profesional de aquellos tiempos. Y lo hicimos a base de pisar escenarios con rabia y sobre todo con el convencimiento de que la música era algo más que un ruido de fondo. Pero no todo el mundo puso la energía y la determinación que pusimos nosotros en el empeño. Muchos compañeros siguieron aferrados a hacer lo que sabían: tocar y entretener a la gente, sin ir más allá. Muchos aplaudieron nuestra subversión y nuestro mérito.

Pues bien aquello ni de remoto vislumbraba la frustración que hoy representa ser profesional de la música. Sin duda todo está mucho peor que nunca. Porque sí. Siguen surgiendo vocaciones entre los jóvenes, y es que el que decide ser músico lo hace obedeciendo un sentimiento difuso y profundo que dista mucho de ser reflexivo. Pero la realidad es que hay iniciativas musicales que nacen y mueren en los locales de ensayo sin la menor opción de alcanzar un escenario en el que materializarse. Antes, en mayor o menor medida existía demanda, ahora existe hastío. Los chicos que empiezan lo tienen infinitamente peor de lo que lo tuvimos nosotros. Ya no existen salas que contraten, ni tan siquiera “baretos” en los que, al menos, poder exponer creatividad. La cosa en este tipo de ruidosos locales está tan cruda que, si no propones tributos a artistas consagrados, no te dan cancha.
Tampoco lo tienen mejor las orquestas que todo este tiempo han vivido de actuar con cargo a presupuestos municipales. Los ayuntamientos han reducido el gasto, y lo peor puede que aún esté por venir. Se constata que este año han desaparecido muchas formaciones, algunas tras muchos años de carretera. Orquestas en paro es igual a precios a la baja. Deflación mortal.
Las “figuras”, en el ámbito profesional más conocidas como “atracciones”, igualmente han visto como se les han caído cuantitativamente sus shows en las programaciones veraniegas. Y es de entender porque no se sostienen esos cachets desmesurados que sólo se han soportado por ir con cargo al “presupuesto”, porque si tuvieran que financiarse contra la venta de entradas, las cuentas arrojarían déficit en la mayor parte de los casos. Normal que el recorte también les afecte a ellos, lo peor es que esta caída arrastra a los músicos que les acompañan.
En definitiva, de seguir así, me temo que la profesión de músico se extinguirá pasando a ser una simple afición y poco más. Pero no es objeto de este “post” trasladar en una Web como está una queja pública, para nada. Escribo esto porque quiero dejar claro que amo esta actividad y me siento solidario con tantos y tantos amigos músicos que, a día de hoy, dudan entre continuar o dejarlo. Es cierto que la música nos da otras cosas pero, que quede claro, que se sepa: la mayor parte de los músicos de este país lo pasa muy mal cada vez que mete su instrumento en el estuche y se dirige a casa. Que no todo es fantasía y color, que no todos son divos de color rosado, ni tocan rumbas ni ritmos de actualidad, con éxito; que la mayor parte vive sin encontrar el modo de sobrevivir a esta debacle.
Apelo a quien corresponda para que se eduque a los niños en el respeto por las artes, sean estas cuales sean; a que se les sepa transmitir los valores que estimulan la espiritualidad individual; pido que se les enseñe que, tras una interpretación artística, trozos del alma del intérprete pueden llegar al corazón del receptor liberando emociones, placer supremo que nos convierte en seres humanos plenos; que se les haga ver que la música no es un ruido de fondo, sino más bien todo lo contrario, una expresión que reclama atención.
No sé si se precisan ayudas en forma de leyes, o viceversa; no sé ni tan siquiera quien tiene la culpa de que se haya llegado hasta aquí, ni quien posee en su mano la solucción; pero sí que me atrevo a decir que, de seguir por este camino, conoceremos el día en que murió la música, que cantaba Don McLean en American Pie.
Julio Castejón.




Al alma me ha llegado tu artículo Julio. Mucho ánimo y gracias por las grandes canciones que has compuesto y que forman parte de la vida de muchos.
Un abrazo.
P.D.:¿Se sabe algo sobre aquel concierto en Toledo que se suspendió?
Cuanta razon tienes Julio. Yo soy joven y llevo 5 años metido en la musica componiendo temas propios junto a mi banda, y la verdad el panorama es desolador, en los pocos sitios que conseguimos actuar lo primero que hacen es preguntarte a quien versionas, y cuando les dices que el repertorio es propio te miran como si les hablaras de algo que no entendieran.
Un abrazo para ti Julio y gracias de corazon por esas canciones maravillosas que habeis creado.
La riqueza de un país se calcula dividiendo el PIB entre el número de habitantes.
Si lo demás,Educación, Justicia y Sanidad no cuentan, no hace falta decir lo que importa la Música.
Sólo nos queda transmitir nuestros valores a nuestros hijos y que éstos sean cada vez más.
Julio, anoche estuve en Getafe disfrutando de vuestra música y me teltetransporté a mi adolescencia, cuando crecí con vosotros, desde el primer Lp vuestro que ahora leo tu artículo de que es una obra inconexa e inacabada y efectivamente, ahora que lo dices se nota, aunque marcó mi vida, “Niti ten mas prisa, si madugases mas, las de la gasolinera, cada vez me gustan más”…
Gracias por todas tus canciones, que me han hecho ser la persona que hoy soy, por siempre ASFALTO
BUENAS TARDES JULIO Y A TODOS LOS SEGUIDORES DE ASFALTO!
ANOCHE ESTUVE EN LA SALA MERCANTIL (BADAJOZ), Y PUDE VER UNO DE LOS MEJORES CONCIERTOS DE MI VIDA. TENGO 41 AÑOS Y NUNCA OS PUDE VER, ANTES DE LA GIRA DEL “UTOPÍA”. OS VI EN GRANADA, EN MARZO-08, EN GETAFE EN MAYO-09 Y AYER, Y CADA VEZ ESTOY MÁS CONVENCIDO DE QUE VUESTRA MÚSICA ES EL CAMINO A SEGUIR. APARTE DEL SONIDO IMPECABLE, INDEPENDIENTEMENTE DEL EQUIPO Ó EL LOCAL, LO QUE TRANSMITEN TODAS LAS CANCIONES ES UN ANTÍDOTO CONTRA LA MEDIOCRIDAD Y EL HASTÍO EN QUE ESTAMOS INMERSOS, A NIVEL MUSICAL Y EN MUCHOS OTROS ÓRDENES DE LA VIDA. GRACIAS A VOSOTROS PUDE SER FELIZ Y SENTIRME “VIVO” EN DOS HORAS, Y ME SENTÍ ORGULLOSO DE LLEVAR CONMIGO A MI MUJER, QUE TAMPOCO NO OS CONOCÍA EN DIRECTO, Y QUE TAN SÓLO OS HABÍA OÍDO CUANDO PONGO VUESTROS DISCOS EN EL COCHE. HASTA ELLA SINTIÓ ALGO ESPECIAL Y LE TRANSMITÍSTEIS ALGO ESPECIAL. ESO ME DEMUESTRA QUE, AUNQUE SEAMOS POCOS, ESTAMOS EN EL CAMINO CORRECTO, PUES NO SÓLO ESCUCHAMOS, SINO QUE TAMBIÉN SENTIMOS LA MÚSICA DENTRO. Y QUE DECIR DE LA BANDA QUE TE ACOMPAÑA, CREO QUE ESTÁN A UN NIVEL ALTÍSIMO. ME ENCANTÓ COMO OS COMPENETRÁIS RAÚL Y TÚ EN LAS VOCES Y EN CUANTO A LA GUITARRA ES MAGISTRAL. POR FAVOR, NO LO DEJÉIS NUNCA Y SEGUIR HACIÉNDONOS FELICES. CON TODO LO QUE TENGO ENCIMA POR MI TRABAJO, YA ESTOY PENSANDO EN EL PRÓXIMO CONCIERTO QUE OS VERÉ, QUE SERÁ EL VIERNES QUE VIENE EN VILLALBA, Y TAMBIÉN EL DE GRANADA DEL 7 DE MARZO. HABÉIS DESPERTADO EN MÍ, Y ESPERO QUE EN MUCHA MÁS GENTE, UNA ILUSIÓN INUSITADA POR SEGUIR COMPARTIENDO RATOS MUSICALES CON ALGUIEN TAN ESPECIAL CAPAZ DE COMPONER MELODÍAS TAN BELLAS QUE FORMAN PARTE DE NUESTRAS VIDAS. Y TAMBIÉN INCLUYO EL ÚLTIMO DÍSCO EN ESTUDIO, QUE ME PARECE GENIAL, DE LOS 2 O 3 MEJORES DE ASFALTO.
EN CUANTO AL DISCO EN DIRECTO “AL FIN VIVOS”, DECIRTE QUE LEÍA EN LA ENTREVISTA EN “THE SENTINEL” QUE HABÍAS TENIDO PROBLEMAS EN CUANTO A FALLOS EN LA GRABACIÓN Y TEMAS TÉCNICOS QUE HABÍAIS TENIDO QUE SOLVENTAR VOSOTROS PERSONALMENTE, CON MUCHAS HORAS DE CURRO, PUES BIEN, AUNQUE POSIBLEMENTE NO SEA OBJETIVO, PUES SOY MUY FAN VUESTRO, PIENSO QUE ESOS FALLOS NO SE NOTAN Y QUE LA OBRA ES DE MUY BELLA FACTURA, Y A NIVEL MUSICAL Y DE INTERPRETACIÓN SENCILLAMENTE GENIAL. EL INICIO DEL CONCIERTO CON “UTOPÍA SUITE” ES IMPRESIONANTE, TANTO DE PUESTA EN ESCENA COMO MUSICAL. TODO UN EJEMPLO DE ROCK PROGRESIVO, SINFÓNICO, ETC, LA ETIQUETA DA IGUAL.
POR CIERTO, LO QUE DECÍAS AYER EN EL CONCIERTO DE BADAJOZ DE QUE LA GENTE NO ESTRECHABA SUS MANOS EN EL TEMA “GENTE COMO TÚ”, CREO QUE TIENES GRAN PARTE DE RAZÓN, EN QUE “LA MALA EDUCACIÓN” RELIGIOSA Y SOCIAL A VECES NOS ATENAZA Y NO NOS DEJA HACER DEMOSTRACIONES DE AFECTO Y SOLIDARIDAD. LA GENTE ESTÁ A LA DEFENSIVA Y NO MUESTRA CON FRECUENCIA SUS SENTIMIENTOS. ES TRISTE, PERO LA SOCIEDAD SE VA HACIENDO MÁS FUNDAMENTALISTA Y “TALIBÁN”, LA GENTE SE VA METIENDO EN GETOS Y BUSCA “SEGURIDAD PRIVADA”, EN VEZ DE ACERCARSE A LOS DEMÁS.
POR CIERTO, TAMBIÉN ME QUEDÉ CON EL DETALLE DEL CHAVAL QUE SUBIÓ CONTIGO A CANTAR “LA OTRA MARÍA”, A MODO IMPROVISADO Y A CAPELA. FUE ENTRAÑABLE, Y SOBRE TODO DIO GUSTO DE VER A GENTE QUE SE SABE TODO EL REPERTORIO DE ASFALTO, Y NO SOLO EL “CAPITAN TRUENO” Y “DÍAS DE ESCUELA”, QUE AUNQUE SON TEMAS MARAVILLOSOS Y QUE FORMAN PARTE DE NUESTRA VIDA, CREO QUE OS MERECÉIS MUCHO RESPETO, Y NO SE PUEDE ESTAR EN UN CONCIERTO DESDE EL PRIMER MINUTO PIDIENDO SIN CESAR ESOS TEMAS. MENOS MAL QUE SÓLO FUERON 3 Ó 4 PERSONAS, QUE POR OTRA PARTE, MUY POSIBLEMENTE ESTARÁN EN ESE LOCAL TODOS LOS DÍAS, Y LES DARÁ IGUAL LO QUE POR ALLÍ PASE.
EN FIN, UN FUERTE ABRAZO, Y SEGUID ADELANTE, SEGUID CREANDO MELODÍAS, SEGUID INTERPRETANDO Y TOCANDO MÚSICA CON MAESTRÍA Y VIRTUOSISMO, Y EN FIN, QUE SÓIS DE LO POCO QUE MERECE LA PENA SEGUIR. EL DÍA QUE TENGA UN HIJO, INTENTARÉ ENSEÑARLE A “AMAR LA LIBERTAD” Y AMAR ESTE TIPO DE MÚSICA.
GRACIAS POR EXISTIR!!!!!!!!